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lunes, 19 de julio de 2010

CONTANDO CON EL VACÍO



Ante las pésimas condiciones por la zona del Rondoy, cambiamos de sitio y nos fuimos para el Siula, nos llevó dos días de largas caminatas, no nos sobraban los días. Una vez que montamos las tiendas, nos hizo muy mal tiempo durante dos días, hacia mucho viento y por las tardes nevaba. Solo pudimos hacer un porteo hasta dos horas y media de las tiendas, que nos sirvió para subir peso, conocer la aproximación y ver el estado de la pared, que se había deteriorado un poco desde que la vimos, hacia unos diez días. En la parte baja, ya había algún punto bastante justo de hielo. El tema de las cornisas estaba bastante bien la salida de la vía del Simpson se veía segura, no así la del Bhuler, en esta había mas cornisas.


Finalmente nos fuimos para el Siula, era inevitable para los que habíamos visto la peli de TOCANDO EL VACÍO, no ir pensando todo el rato en la odisea que debió vivir Joe Simpson en su descenso, yo no me había leído el libro, pero si que había visto la peli hacia ya unos años, como la rodaron aquí, muchos sitios me sonaban.
También me acordaba de Oriol y Corominas, se tuvieron que pegar unos buenos pateos para subir todo el material necesario, para abrir su ruta en el Siula Chico, que este año era casi todo roca. La aproximación es larga, el primer día tardamos seis pesadas horas en montar la tienda en el glaciar, no aún en la base de la pared.


Al día siguiente, acabamos de aproximar. Por la noche empezamos a escalar, yo iba con Martín y detrás iban Dani y Alex. Teníamos la idea de intentar abrir una linea que habíamos visto, y Dani y Alex iban a la vía del Simpson.
A las pocas horas de empezar a escalar se levantó un vendaval de aire que nos mando para abajo tiritando de frió. Ya en el saco, la tienda parecía que iba a salir volando de un momento a otro, dormimos algo con las paredes de la tienda pegada en la cara.


Martín y Alex habían tenido suficiente con el intento y deciden irse para el Base. Yo dudé, en ese momento me hubiese ido con ellos, estaba cansado.
Miraba la pared y no me inspiraba mucha confianza: no sabíamos si podríamos pasar por algunos sitios, el vivac, teníamos que bajarnos por la misma vía y muchas mas excusas, sobretodo el fuerte viento que no paraba y la pared que se veía imponente.
Dani, como siempre, solo veía ventajas, me convenció para que esperásemos, a ver si mejoraba el tiempo, además Simón y Mikel en principio subían ese día.
Por la tarde cuando ya no los esperábamos y nos preparábamos para volver a escalar en cuanto desapareciera el sol, apareció Simón y Mikel. Dos frases me bastaron para recuperar el optimismo y la seguridad que hace falta para escalar una pared de este tipo:
"Mañana para el viento y hay un buen vivac". De todas formas cambiamos la idea de abrir, por la de repetir la vía del Simpson y la de subir y bajar en el día, por la de llevarnos saco y aprovecharnos del vivac.
Nos levantamos cerca de medianoche y nos volvimos a acostar, las rachas de viento habían aumentado, cagoen.... las 2:00:

-Silver ha parado el viento.
-Ya lo oigo....Vamos?
-No se, quizás deberíamos subir con Mikel y Simón mañana, entre los cuatro da mas confianza....
-No se como quieras, pero nos estamos quedando sin comida ni días y estoy hasta los huevos de no hacer nada.
-Mañana podemos no comer como hicimos en el Ghost Colley
-Si....esta bien ahora se esta a gusto en el saco....

A los 5 minutos:

-Dani no puedo dormir, vamos a escalar de una puta vez.


Cruzamos la rimaya hacia las 3:30, escalamos por terreno conocido del otro intento. El problema de este año es que al estar tan seco, nuestra trayectoria no podía ser recta, era muy sinuosa. Tuvimos que evitar dos franjas rocosas, primero desviándose mucho a la derecha y luego recuperando esa distancia y un poco hacia la izquierda. Al amanecer llevábamos bastantes largos pero no habíamos ganado tanta altura.


Así llegamos al "nevero" que este año era una plancha de hielo duro a 55º-60º, perfecto para dejarte los gemelos echos polvo. Aquí tiramos al ensamble.


Dos largos verticales, nos dejaron en un corredor que daba a la cueva, pero interrumpido por un muro a 90º que aquí a cinco mil y pico y con la mochila me lo tuve que mirar mas. Aunque íbamos bien, el sol empezaba a colarse en algunos puntos de la pared, y algunos trozos de hielo y rocas comenzaban a oírse caer. Mirando hacia arriba, veías apuntando hacia ti demasiadas estalactitas, para estar debajo cuando les diera el sol.


Cerca de la 14:00 el Dani llegó al pie de la cueva con el sol pisándonos los talones, pero no podía entrar, la cosa se puso tensa, quedarse a descubierto era peligroso y no apetecía esperar a que anocheciera de pie, sin poder descansar ni cocinar. Tras casi una hora consiguió colarse por la izquierda por un agujero y efectivamente Simón tenía razón era un vivac cinco estrellas, para tumbarse comodamente y todo, justo a tiempo.


La cueva nos dio mucha moral era segura y nos cubriría las espaldas en la bajada.
No tuvimos ni que fundir nieve, los carámbanos no paran de gotear agua. El sol nos iluminó hasta última hora y dejo en el ambiente un color impresionante. Comimos poco, reservamos algo de comida, conseguimos dormir algo, entre pensamientos que volaban al descenso.


Salimos muy temprano, desayunamos uno de los largos mas difíciles de la vía, hielo fino y mixto, así llegamos al gran corredor que nos llevaría hasta la salida de la vía. En el corredor la pendiente media sería de unos 65º-70º max, con zonas de buen hielo, que nos daba seguridad para equipar la bajada.

Con el final del corredor ya a la vista, amaneció, a ratos escalábamos con el plumas puesto, hacía frío. Íbamos muy bien de tiempo eran las ocho de la mañana y ya habíamos pasado los 6000 mts y las mayores dificultades técnicas, nos quedaba poco, de 200 a 250 mts y todo el día por delante. La vía tiene 1000 mts de desnivel, pero de recorrido ya los habíamos superado.


Un hongo de nieve nos cerro el paso, el Dani consiguió escalarlo y pasar al otro lado, pasó a la cara sur, ya no lo veía, se volvió a asomar y me dijo que no podía ser por ahí, que la nieve esta fatal. Dani era capaz de reírse en cualquier situación, pero me lo dijo tan serio, que no dudé. Rapeló hasta mi.
Hacía la izquierda salía un corredor, tras hacer largo y medio llegué a una zona de hongos de nieve azúcar sin consistencia, que me impedían ver ninguna salida a cima, pese a que no estaba lejos, ahora sabíamos que no era por allí, habíamos ido a parar una arista, terrorífica por cierto, que llevaba a la cima, estábamos a 6160 mts, 90 mts por debajo de la cima.

Rapelamos hasta el punto anterior, esta vez pasé yo al otro lado, vi claro que era por allí, se veía la cima mas arriba y los tubos de nieve que bajaban de ella. Llegué hasta uno de ellos, ese pequeño tramo en diagonal descendente, ya me costó mucho, todo se deshacía debajo de los pies, y los piolets no se sujetaban en la nieve. El tubo no era muy vertical, pero era incapaz de ascender, subía un poco y me deslizaba para abajo.
Al cambiar de orientación (sur), el hielo daba paso a la nieve azúcar. No es que hubiera mucha nieve, me esperaba tener que abrir una trinchera al llegar allí, como explicaba Simpsón, en la película, pero no era el caso, tal vez por eso no conseguía hacer un escalón que me aguantara. Mirando lo que quedaba no se veía que las condiciones fueran a mejorar, y tampoco sabía como íbamos a montar los rápeles para bajarnos de allí.


Probé de meter una estaca y la saqué con un suave tirón, destrepar los dos por allí me parecía muy arriesgado, tal vez, haciendo unas setas o abandonando alguna mochila....quizá nos faltaba experiencia en ese tipo de nieve azúcar o simplemente me faltaron huevos, el caso es que lo vi muy comprometido, si podíamos seguir hacia arriba quizá no podríamos bajar por allí y la bajada por la famosa arista no entraba en nuestros planes, entre otras cosas, por que teníamos la comida y los sacos en la cueva. Tomamos consciencia de todo eso y de donde estábamos y decidimos bajarnos.
En esas situaciones no me cuesta abandonar, aunque sea una apertura, una primera o la cima se llame Siula, me da igual. No me gusta dejar "mas de lo necesario" al azar y menos en un lugar como aquel. Para mi el azar en el alpinismo, es como montar en moto, puedes conducir seguro y tranquilo, pero no solo dependes de ti, también estas expuesto al trafico, la carretera, un conductor borracho etc...variables que aquí se dan en forma del tiempo, condiciones, seracs o cornisas..... Le grité al Dani que me tensara para ayudarme a subir, y rapelé hasta el.

La salida de la vía

Seguramente infravaloramos este último tramo, pero tampoco nos quedaban mas días, jugamos nuestras cartas, lo mejor que supimos. Al principio nos dio rabia tener que bajarnos tan cerca de la cima, con todo lo que nos había costado llegar hasta allí. Pero se nos paso rápido, había sido un muy buen pegue, estábamos contentos. Escalamos largos preciosos en un ambiente único, difíciles de ver en otros sitios, a pesar de las prisas por el sol, disfrutamos todo lo que te deja disfrutar una escalada de este tipo. Esos dos días, Dani y yo conectamos muy bien, y para mi eso es, casi lo mas importante en una escalada. Pero sin saberlo iba a ser nuestra última escalada juntos.
Se me hace muy duro pensar en eso ahora y todavía me cuesta creerlo. Pienso en si se confió demasiado o simplemente no lo vio venir. En esos veinte días, vimos de lejos cornisas terroríficas que solo se pueden formar en este lugar y aunque no vimos caer ninguna, las teníamos muy en cuenta. Hablamos mucho sobre ellas y sobre su comportamiento, e incluso abandonamos varias veces por no meternos debajo de alguna, por eso me cuesta entenderlo.
Eran las 11:00 cuando empezamos a rapelar, a las dos estábamos de nuevo en la cueva ya con Simón y Mikel que habían llegado, tras enseñarles el vídeo de las condiciones del tubo, también lo tuvieron claro. Hasta aquí habíamos bajado montando todos los rapeles de abalakov, una estaca y destrepando un tramo de travesía.


Destrepando de vuelta la cueva, todavía a la sombra

Como estaba nublado y todo parecía estar en calma, decidimos rapelar en vez de pasar otra noche en la cueva, fue una estupidez, en mitad del descenso se despejó y empezaron a caer trozos de hielo, el descenso fue largo, a parte de tener que rapelar cuatro, íbamos todo rato en tensión por si nos caía algo, las reuniones las montábamos debajo de rocas y en los rápeles bajábamos a toda ostia, ni que decir que la pantalla del casco me vino de perlas. No es que estuviera cayendo todo el rato piedras grandes solo cayeron dos, cerca, pero fue suficiente para acojonarnos, la lluvia de trozos de hielo pequeño no paró hasta que se fue el sol, no se cuantos rápeles nos llevó bajar, pero fueron muchos alrededor de quince.
Cenamos todo lo que nos quedaba, el descenso al día siguiente fué pesadísimo, pero por lo menos no teníamos ninguna pierna rota. Juancito que nos vio a lo lejos ya nos tenia preparado la comida y así llego el final para el último de los ocho pollos que habíamos traído y de nuestra escalada, que no pateada, en Huayhuash.


MITARAJU

Tras los picos sencillos de aclimatación, la idea era hacer una vía no demasiado exigente para acabar de ponernos a tono y ver como estaban las condiciones.
Desde el Campo Base, por la tarde, subimos tres horas y media cargados con los "armarios", para dividir la aproximación, menos mal que lo hicimos.
Al día siguiente, nos separamos, Simón y Martín se fueron para la arista oeste del Yerupaja y los demás para el "Collado fantasma".


El Yerupaja y su arista oeste

El Collado Fantasma (5400 mts) esta literalmente a tomar por donde te dije....., llegamos reventados después de siete horas, mas lo del día anterior, casi todas por glaciar primero seco pero luego era un laberinto de grietas, muchas veces desandando lo andado porque no había salida. La subida final fue insoportable, el collado no se ve hasta el final, de ahí su nombre, y el sol nos pegó de lo lindo. Llegamos con el tiempo justo para montar la tienda.


La verdad es que una vez que llegas allí se te olvida todo y más si lo haces al atardecer. De los lugares mas bonitos que he visto.



Durante el día siguiente, descansamos y nos recuperamos un poco, y estudiamos la línea del Mitaraju, las cornisas, cuando le daba el sol....... El Toro, el Jirishanca, al recibir el sol no pararon de vomitar hielo, roca o nieve. La linea que habíamos visto se encontraba en una pared mas segura, pero por si acaso, antes de que le diera el sol por la tarde, queríamos estar en el suelo.




Rondoy (izq)El Mitaraju(der) vistos desde el collado fantasma,
1º cascada en el borde de abajo de la imagen, 2ºcascada mas arriba al sol
Así que, con el Bixo, salimos a las 22:00, nos llevo dos horas y media mas llegar hasta pie de vía. El camino no era nada fácil, otro laberinto de grietas y puentes de nieve pero por casualidad o buena orientación y gracias a la luna llena, (si no hubiese sido imposible), nos fuimos acercando a pie de vía. Íbamos todo el rato en tensión. Al final teníamos que atravesar uno de los conos de avalanchas que bajaba del Jirishanca, el mas grande, el resto quedaban apartados del camino que seguimos, pero este había que atravesarlo.

Observando la zona sensible a la subida, detrás de una buena grieta

No se había oído caer nada del Serac en todo el día ni el anterior, y la avalancha grande parecía haber caído. Aceleramos el ritmo, costaba andar entre bolos de hielo del tamaño de coches a neveras. El crujido que se oyó en el Serac nos puso los pelos de punta y empezamos a correr, pero la cuerda se nos enganchaba en todos los bloques, la avalancha se detuvo bastante arriba pero estábamos sudando del susto, en cinco minutos cruzamos la zona peligrosa.
Una vez en la vía, ya estábamos más seguros. A las 00:00 empezamos a escalar ensamblados unos 150 mts en diagonal a la izquierda, hasta montar reunión en la primera cascada. La primera parte del lago a 85º-90º mas vertical de lo que parecía luego 80º, el hielo perfecto, 6o mts y el resalte no tumbaba, que diferentes se ven las cosas de noche.

1ºlargo
Varios largos de hielo a 70º-65º, en diagonal a la izquierda, nos deja debajo de la otra cascada que vimos de lejos. La cascada nos llevo dos largos verticales de 90º-85º, aquí el hielo era mas escaso, en algún punto despegado de la pared, formando una plancha que se escala bien pero los tornillos no daban mucha confianza. La vía estaba siendo mas vertical y bonita de lo que nos habíamos imaginado y las condiciones eran muy buenas, por ahora. Lastima de la oscuridad (algunas fotos son de Mikel y Dani, de los largos comunes).




Llegando a la arista

La cascada desembocaba en un "corredor" a 60º de hielo al principio, llegando a la arista encontramos mas nieve para relajar los gemelos y amaneció. Hicimos unos cuantos largos mas, ensamblando un poco hasta cerca de la arista. Con la luz del amanecer vimos la arista por la que teníamos que salir a cima. Con el viento dominante del Este, toda la arista tenia cornisas desplomadas, no muy grandes, por eso nos habíamos atrevido a meternos debajo de ellos, pero pensamos que muy inestables para tocarlos. Lo dejamos aquí, renunciamos a cima. Tres horas nos llevó rapelar la vía a las 10:30 abajo, perfecto, la pared todavía a la sombra, durante la escalada no cayó nada por la vía, todos los rápeles de abalakov.

La subida hasta el collado fué de lo mas pesado que recuerdo. Esa noche dormimos a gusto. Dani y Mikel salieron de noche para abrir mas a la derecha de donde subimos nosotros.
Siempre que escalo me viene a la mente una canción, un momento o un película, durante esta escalada me venia todo el rato este vídeo que días antes nos había echo reír, y el nombre (si no esta abierta) venia como anillo al dedo, para este lugar sobretodo en estas condiciones.
ESTA EL BARRIO QUE DA MIEDO 700 mts 5. Mas o menos igual con algo mas de mixto y peor hielo la vía de Dani y Mikel, a la derecha.

Nos despertamos a las siete, la idea era bajarnos para el base, no teníamos comida para descansar un día, pero los mil metros vírgenes de la arista del Toro (6000 mts) y el no tener que volver a pegarnos la caminata para llegar hasta aquí, se merecían un esfuerzo que hicimos muy motivados, pero no tan recuperados.
La entrada que elegimos conducía a un pequeño circo, todas las líneas para seguir acababan en cornisas demasiado amenazadoras, la visión de estas, hizo el típico efecto de desmotivación, al que siempre ayuda el cansancio y la falta de comida. Otra vez será, lastima tenia muy buena pinta.


A la Derecha el Toro con su arista oeste virgen

Dos días con Juancico, nos puso a tono otra vez. Esta vez probaríamos suerte con la Sur del Rasac. Unas cuantas horas después teníamos la pared delante. De las tres vías abiertas solo una se veía en condiciones y las cornisas que había en la salida eran descomunales: Bixo, yo ahí no me meto, Silver vámonos que aún llegamos para el pollo del Juancico.

domingo, 18 de julio de 2010

HUAYHUASH

Si venís desde Lima la opción mas cómoda, es pillar una autobús-cama de la compañía CRUZ DEL SUR, te subes a las 23:00, te echas a dormir y llegas como nuevo a las 7:00 a Huaraz.
No es frecuente pero de tanto en tanto hay atracos a estos autobuses nocturnos, yo me libré de uno al no quedar plazas y finalmente volver en avión de Arequipa a Lima, me entere después por la tele.

En el mercado de Huaraz hay de todo, las mejores frutas de la selva


Como guia buena de la zona de trekings y ascensiones hay una, pero esta en inglés. De huayuash, que decir, es un sitio muy bonito con paisajes y montañas increíbles. Esta situada a unas siete horas de Huaraz y se puede llegar tanto en transporte publico como en privado. En Huaraz nos alojamos en Casa de Zarela, la verdad no me imagino otro sitio mejor, nos ayudo mucho en la logística, compras de comida, a elegir cocinero, arrieros, transporte.....es la jefa de Huaraz. No encontramos liofilizados y casi no había barritas energéticas, mejor traerlas de casa.


La carretera acaba en Llamac

A Huayhuash entramos por Llámac, inicio del famoso trekking del Huayhuash. Huayhuash es sinónimo de aproximaciones largas y aislamiento.
Dicen que el trekking que da la vuelta esta entre los mas bonitos del mundo, me lo creo, y eso que no vimos el lado mas espectacular. Pero también es cierto que por donde pasa el trekking hay mucha mierda, papeles etc a medida que gana en fama, aumenta los visitantes y por desgracia la basura.


Un collado del trekking del Huayhuash


Las aldeas están bastante aisladas y aunque son muy muy sencillas, tienen mucha ganadería, aquí no hay hoteles o restaurantes. Viven en comunidades, y el alcalde de cada una es el que reparte las ganancias. La manera de llevar el material es en burro, 10 dolares por día y burro, mas 15 dolares por día del arriero. "Aquí no ha llegado la crisis Gringo, pues siempre estamos en crisis".

Pastoras vigilando el ganado

La zona de la laguna es zona de pasto, cada quince días los habitantes de las aldeas se turnan para vigilar el ganado. En los ríos que llegan hasta la laguna hay muchas truchas.

La vida en Huayhuash no es fácil

Para aclimatar hicimos los cincomiles, Cerro México, desde el base, sin pisar nieve. Después en tres días, El Diablo Mudo y el Huancrish en torno a los 5500-5600 mts, ascensiones glaciales sencillas (algo mas difícil el Huancrish), con vistas espectaculares, crampones, piolet y cuerda, para no colarse en alguna grieta. Desde el Huancrish se veía perfectamente el Siula y la Sur del Rasac, que parecían estar en buenas condiciones.

En la cima del Diablo mudo

Llegando a la cima Huancrish

En la cima del Huancrish con la Oeste del Siula detrás

Bajando del Huancrish

De vuelta a Jauhacocha, ya vimos que las condiciones del hielo se estropeaban a una velocidad pasmosa, por lo visto ha sido un año muy, muy seco en Huayhuash, y eso se notaba en las paredes, que estaban muy secas y en el estado de los glaciares.

Laguna Jahuacocha

Comparando las fotos del libro con las condiciones actuales costaba reconocer según que vía. No se si sera cosa de este año, pero creo que el cambio climático se nota mucho mas aquí. Tan cerca del Ecuador, esta todo en claro retroceso. La pared del Rondoy, la descartábamos rápido, estaba tétrica, en muchas canales se veía la roca, había cornisas enormes y el hielo se intuía fino o despegado en las zonas verticales, por si fuera poco tampoco sabíamos si había paso por el glaciar, por que estaba destrozado.


izq, Rondoy,centr. Mitaraju, der. Jirishanca

El Jirisanca era un embudo por donde caían trozos de seracs hasta el glaciar. La vía del Oriol simplemente no existía, el hielo había desaparecido en la primera mitad.
Como única linea segura y aparentemente formada, se veía una linea directa sin abrir en el Mitaraju, que podía estar bien para acabar de aclimatar y para allí fuimos.


Nuestra cocina con la pizza recien salida del Horno

Mención especial para "Juancico", Juan Chinchei, el cocinero de la expedición, la gran sorpresa de esos días. Gran cocinero y mejor persona. Cocinaba de todo y buenisimo, se curro un horno de piedra y nos deleito hasta con pizzas, pollo, quinoa, platos típicos de allí, y por si fuera poco pescaba dos truchas por cabeza en un momento en el arroyo de al lado, brutal. Si vais por la zona y necesitáis cocinero, contactar con Zarela y que os lo guarde con tiempo ya que se lo rifan y no es para menos.


Juancico con la cena fresca y la camiseta del CTAC